Pensando en las horas…

Son tantos los pensamientos del día, que las horas pasan y todavía hay más que reflexionar.

Reflexiones en un espejo de quien será y no pensando en el que dirán.

Dirigiendo una palabra en ese aire tan frio, para entender y suavizar la locura de la mente.

Una mentalidad casi absurda, lleno de pensamientos e ideas, como un crucigrama, difícil de entender.

Comprenderse, motivarse, y aceptarse es la realidad, que un día tiene veinte-cuatro horas.

Horas que vienen y van como las aguas turbulentas, y tratando de organizar el día – nadando suavemente a través de las corrientes.

Las horas pasan, pero la tranquilidad continua, con un respiro profundo hasta el día siguiente.